Blai de Montferri nace del legado de una familia con raíces agrícolas que se remontan a 1207, dedicada hoy a crear vinos auténticos y expresivos desde el respeto a la tradición. Ubicada en Cataluña, en el viñedo Bassetes-Campassos, la finca cultiva viñas viejas de entre 40 y 70 años, con variedades autóctonas como Sumoll, Cartoixà Vermell y Macabeo, en suelos arcilloso-calcáreos que aportan mineralidad y estructura.
La filosofía de la bodega —dirigida por el maestro bodeguero Bartomeu Jané— apuesta por una vinificación mínima: sin filtración ni clarificación, y con rendimientos bajos para garantizar la calidad de cada botella. Se elaboran vinos blancos, tintos y espumosos, reflejo fiel del terroir y de una viticultura basada en la paciencia, la precisión y la autenticidad.