Montesanco es sinónimo de vinos excelentes con un carácter inconfundible. La cuidadosa selección de variedades de uva y los más altos estándares de calidad dan como resultado vinos elegantes y expresivos. La combinación de tradición e innovación los hace especiales y una delicia para los amantes del vino más exigentes.
En 1954, la familia Berger fundó la bodega Montesanco en el corazón de Alsacia, región famosa por sus vinos de primera calidad. Desde su fundación, la empresa no ha dejado de desarrollarse, combinando siempre los métodos de viticultura tradicionales con técnicas modernas para optimizar la calidad de sus vinos. Montesanco se ha forjado una excelente reputación gracias al esmerado cuidado de sus viñedos y a su pasión por la viticultura. A lo largo de los años, la bodega se ha adherido a diversas asociaciones de viticultores para promover el intercambio de conocimientos y experiencias y representar conjuntamente los intereses de los viticultores.
Montesanco persigue una filosofía en el viñedo basada en un profundo respeto por la naturaleza y las tradiciones vitivinícolas centenarias. En las privilegiadas ubicaciones de Casa de la Viña en Requena y Abiar Alta en Alicante, crecen variedades autóctonas como Bobal, Macabeo, Tempranillo y Moscatel, complementadas con variedades internacionales como Cabernet Franc y Chardonnay. Los suelos arcillo-calcáreos y la altitud de unos 750 metros proporcionan unas condiciones ideales para el cultivo, ya que las diferencias de temperatura entre el día y la noche intensifican el desarrollo de los aromas.
Bajo la dirección del maestro bodeguero Paco Cotino, Montesanco combina la vinificación tradicional con la tecnología más avanzada para preservar de la mejor manera posible el carácter de cada variedad de uva. Las uvas se vendimian cuidadosamente a mano y se procesan con suavidad para preservar sus sabores. Vinos especiales como el MÓN Bobal, elaborado con cepas de más de 100 años, muestran la expresividad única del terruño.